La Enfermedad Mortal
La Enfermedad Mortal LA UNIVERSALIDAD DE LA DESESPERACIÓN
Como no existen personas enteramente sanas, al decir de los doctores, podrÃa también decirse, conociendo bien al hombre, que no existe uno exento de desesperación, en cuyo fondo no habite una inquietud, una perturbación, una desarmonÃa, un temor a algo desconocido o a algo que no se atreve a conocer, un temor a una eventualidad externa o un temor a sà mismo; asà como dicen los médicos de una enfermedad, el hombre incuba en el espÃritu un mal, cuya presencia interna le revela, por relámpagos y en raras ocasiones, un miedo inexplicable. Y en todos los casos, nadie ha vivido nunca y no vive fuera de la cristiandad sin estar desesperado, ni dentro de la cristiandad, si no es un verdadero cristiano; pues si no lo es Ãntegramente, queda siempre en él un grano de desesperación.
