La Enfermedad Mortal
La Enfermedad Mortal La misma aventura corre la voluntad cuando cae en lo imaginario: el yo se esfuma cada vez más. Pues cuando ella no deja de ser tan concreta como abstracta —de lo que no se trata aqu×, más sus fines y resoluciones viértanse en el infinito y más permanece al mismo tiempo disponible para sà misma como para la menor tarea inmediatamente realizable; y entonces, infinitándose, ella vuelve más a sà misma —en sentido estricto—; cuando ella está más lejos de sà misma (más infinitada en sus fines y resoluciones) está al mismo tiempo más cerca de cumplir esa infinitesimal parcela de su tarea realizable todavÃa hoy mismo, ahora mismo, al instante mismo.