Malleus Maleficarum
Malleus Maleficarum También armoniza con su propia maldad. Pues como están en guerra con la raza humana, combaten en forma ordenada, porque de ese modo piensan hacer un mayor daño a los hombres, y lo hacen. De donde se sigue que no comparten en igual medida sus más indecibles abominaciones.
Y esto se demuestra de manera más especÃfica como sigue; puesto que, como se dijo, la acción sigue a la naturaleza de la cosa, se entiende también que aquellos cuya naturaleza está subordinada deben a su vez subordinarse en la operación, como ocurre con las cosas corpóreas. Pues como los cuerpos inferiores están, por orden natural, por debajo de los cuerpos celestes, y sus acciones y movimientos se hallan sometidos a los de los cuerpos celestes; y como los demonios, según se dijo, difieren entre sà en el orden natural, por lo tanto también difieren en sus acciones naturales, tanto extrÃnsecas como intrÃnsecas; y en especial en la ejecución de las abominaciones de que se trata. De lo cual se llega a la conclusión de que como la práctica de estas abominaciones es en su mayor parte ajena a la nobleza de la naturaleza angélica, asà también en las acciones humanas los actos más inmundos y bestiales deben ser considerados en sà mismos, y no en relación con la obligación de la naturaleza y procreación humanas.