Malleus Maleficarum
Malleus Maleficarum También es de experiencia común que la lengua de un hombre prudente puede dominar las tendencias de una multitud; en tanto que, con justicia, Salomón canta en su alabanza, en Proverbios, X: «En los labios del prudente se halla sabiduría». Y luego: «Plata escogida es la lengua del justo; mas el entendimiento de los impíos es como nada». Y más adelante: «Los labios del justo apacientan a muchos; mas los necios por falta de entendimiento mueren». Por tal motivo agrega en el capítulo XVI: «Del hombre son las disposiciones del corazón; mas de Jehová la respuesta de la lengua». Pero acerca de una lengua maligna se encontrará en el Ecclesiasticus, XXVIII: «Una lengua que replica inquieta a muchos, y los ahuyenta de nación en nación; suertes ciudades derribó, y derrumbó las casas de grandes hombres». Y por lengua que replica se refiere a un tercero que con irreflexión o rencor interviene entre dos partes en pugna.