Malleus Maleficarum
Malleus Maleficarum Tercero, el mal puede caer tan de repente sobre un hombre, que sólo sea posible asignarlo a brujerÃa. Se nos ha hecho conocer un ejemplo de cómo esto le ocurrió a un hombre. Cierto ciudadano de Spires, bien nacido, tenÃa una esposa de Ãndole tan obstinada, que, si bien trataba de complacerla de todas las maneras, ella se negaba casi siempre a cumplir con sus deseos y lo perseguÃa con injurias y denuestos. Sucedió que, al entrar un dÃa en su casa, y su esposa atacarlo como de costumbre, con palabras oprobiosas, él quiso salir de la casa para evitar la pendencia. Pero ella se le adelantó con rapidez y echó llave a la puerta por la cual querÃa salir. Y juró en voz alta que, si no la castigaba, no habÃa en él honradez ni fidelidad. Ante estas fuertes palabras, él estiró la mano, sin intención de herirla, y la golpeó con suavidad, con la palma abierta, en la nalga; ante lo cual, de pronto, cayó al suelo, y perdió el sentido, y guardó cama durante muchas semanas, aquejado de una gravÃsima enfermedad. Resulta evidente que no era una enfermedad natural, sino provocada por alguna brujerÃa de la mujer. Y han ocurrido muchos casos parecidos, conocidos por muchos.