Jettatore
Jettatore CARLOS.— No se alarme, no es nada…
ELVIRA.— ¡Qué tarde llegan! Ya creÃamos que no venÃan.
DOÑA CAMILA.— Te estábamos extrañando.
LEONOR.— Me quitan ustedes un gran peso de encima. ¡Qué susto tan grande me he dado! (A don Rufo). ¡Hola!
DON RUFO.— Se compuso el baile… ¡ya está «bulle-bulle»!
LEONOR.— SÃ, bonita estoy yo con usted. Ya sé lo que ha andado diciendo, ¡so atrevido!
DON RUFO.— No ha de ser nada malo si es de usted.
LUIS.— ¡Conque ésas tenemos! ¿Qué le ha hecho usted a mi hermana?
DON RUFO.— La verdad es que no sé…
CARLOS.— ¿De dónde salen a estas horas, calaveras?
LEONOR.— Venimos de hacer una visita donde nos hemos opiado en grande. (Se sienta). Pero, cuénteme lo que ha sucedido, ¿qué dice el médico?
DOÑA CAMILA.— Si vieras, hija, qué mal rato hemos pasado…
DON RUFO.— Y ¿qué se ha hecho Juan, que no lo he visto?
ELVIRA.— Papá debe estar en su cuarto: voy a hacer que le avisen. (Medio mutis).