Jettatore
Jettatore LEONOR.— (Riendo). Bueno, yo quedo de guardia. Vaya nomás. (En este momento, aparece Benito, foro).
Dichos, Benito; a poco, Pepito.
BENITO.— (Desde la puerta). El señor Castro y Obes.
CARLOS.— Este estúpido puede echarnos todo a perder. (A Leonor). Hay que despedirlo. (Vase izquierda).
LEONOR.— Que pase. (Vase Benito).
PEPITO.— Buenas tarde, Leonor. ¿Conque no está don Juan? (Le da la mano).
LEONOR.— Salió después del almuerzo y ya no vendrá hasta la hora del té.
PEPITO.— Es cierto… es demasiado temprano… Pero ¡es que estoy tan nervioso!
LEONOR.— ¿De veras?
PEPITO.— Y ¿cómo no? En toda la noche no he podido pegar los ojos… y ahora vengo de tomar un baño eléctrico. (Se sienta).
LEONOR.— ¿Un baño eléctrico? Y ¿para qué?
PEPITO.— ¡Cómo! ¿Usted no sabe? ¡Si es un santo remedio! ¡Y se lo recomiendo! Con un baño eléctrico echa usted fuera toda la «jettatura» que haya podido ir almacenando durante mucho tiempo… y se queda después tranquila… hasta que agarra otra nueva…
LEONOR.— (Riendo). ¡No diga! ¿Cierto?
PEPITO.— ¡Oh!, lo tengo muy probado… Pero ¿dónde está Elvira?
