Tao Te Ching
Tao Te Ching Por doquier fluye el gran Tao.
Y aunque nada crea,
todo nace de él.
Se vierte en sus obras
pero nada reclama.
Nutre infinidad de mundos,
mas a ninguno se aferra.
Porque se funde con todo
y en el corazón de todo se oculta,
puede llamársele humilde.
Porque todo se desvanece en él
y, salvo él, nada perdura,
puede llamársele grande.
No se apercibe de su grandeza;
por ello es verdaderamente grande.