Tao Te Ching
Tao Te Ching Nada hay en el mundo
tan blando y adaptable como el agua.
Sin embargo, en disolver lo duro y lo inflexible
nada puede superarla.
Lo blando vence a lo duro;
lo suave, a lo rígido.
Todos saben que esto es verdad,
mas pocos lo ponen en práctica.
Por ello el Maestro permanece
sereno en medio de la pena.
El mal no puede penetrar su corazón.
Porque ha renunciado a ayudar,
es la mayor ayuda de la gente.
Las verdaderas palabras parecen paradojas.
