Tao Te King
Tao Te King Aquí habría que hablar sobre la ética de Lao-Tsé. Pero resulta que en su obra no encontramos ningún concepto de ética, en el sentido de una ley racional que determine la manera correcta de actuar. Todo lo contrario: Lao-Tsé, al igual que lucha contra la cultura y contra los patrimonios a que da lugar, es adversario de la moral y de las virtudes de que esta se adorna. Para él, moral y cultura son dos fenómenos emparentados. Cada cultura tiene una moral subyacente. Como la cultura, la moral se aparta de la base Materna natural, razón por la cual Lao-Tsé la desaprueba. Expresa su desaprobación en unos aforismos parecidos a los ataques de Nietzsche, y como emplea a menudo la paradoja, a veces resulta algo difícil seguir su hilo argumentativo y descubrir sus convicciones; es un Proteo que se sustrae a ser cogido toscamente gracias a una transformación continua. Pocas de las palabras que dice pueden interpretarse al pie de la letra o considerarse rotundamente como una convicción clara y definida. Lao-Tsé no escribió para los filisteos, y hasta parece que le divertía en secreto que los filisteos se rieran de él a carcajadas.