Tao Te King
Tao Te King Quien aprecia la moral, actúa, y si no le respondes… entonces agita los brazos, amenazante, intentando arrastrarte. La moral es una carencia de fidelidad y de fe, y el comienzo de la confusión, del mismo modo que la premeditación es la falsa apariencia del Sentido y el comienzo de la necedad. Por ello, la moral, junto con la cultura, son sÃntomas de decadencia, desviaciones de la auténtica vida natural.
Además, hace que el ser humano sea antinatural y amanerado. Le obliga a contenerse en numerosas ocasiones, impidiéndole gastar sus energÃas vitales. Lo convierte en afectado y le obliga a ir siempre de puntillas. Asà no se puede avanzar. Conforme aumenta la arrogancia en una persona de este tipo, más repugnante resulta por su hipocresÃa. Para el Sentido es como los desperdicios de cocina o como una úlcera purulenta, y todos los seres la odian.
La moral, finalmente, y para la mayorÃa de las personas, no es más que un medio de brillar en la plenitud de su propio resplandor. Uno no puede pasar por alto lo que todos veneran, lo que la masa considera bueno, sin pagar por ello. Los seres de la masa se sienten todos tan inteligentes y sabios, y son tan arrogantes vistiendo su mÃsero abrigo de moral, que no guardan más que desprecio y desaprobación para los marginados.