Tao Te King
Tao Te King Se extrañaron al ver a nuestro pescador y empezaron a interrogarlo. Al oír lo que contaba, lo invitaron a sus casas, le ofrecieron vino y mataron pollos para la comida. Todo el pueblo se enteró de su llegada, y todos se acercaron con sus preguntas. Ellos contaron a su vez que en los tiempos revueltos de Tsin Shi Huang, sus antepasados abandonaron sus hogares y se establecieron aquí con sus mujeres e hijos, y que desde entonces nadie de ellos había salido, de manera que no sabían nada de las gentes de fuera. ¿Quién reina ahora?, preguntaron, pero no conocían la dinastía de los Han, y aún menos la de los We ni la de los Tsin. Pero el pescador les explicó todo lo que sabía, y ellos lo escucharon con gran interés. Así pasó muchos días, convidado y colmado de vino y de manjares. Cuando se despidió, le pidieron que no comentara nada a la gente de fuera.
El pescador subió a su barca y volvió, fijándose con todo detalle en los alrededores. En la capital del distrito lo relató todo minuciosamente al gobernador, y este mandó mensajeros para que encontraran el lugar descrito. Pero se perdieron por el camino y no lo encontraron…
Dicen que Liu Tsi Ki, el sabio del Sur, emprendió una vez la búsqueda con mucho ánimo. Pero antes de tener éxito, se puso enfermo y murió. Desde entonces nadie ha preguntado por el camino.