Tao Te King
Tao Te King Sin embargo, Lao-Tsé está muy lejos de considerar el curso natural de las cosas como algo casual y desordenado. Está libre de todo escepticismo o pesimismo. No es simplemente un luchador contra la religión popular, sino que ofrece algo capaz de sustituirla por ser más elevado y llevar más lejos. La antigua sabidurÃa del Libro de las Mutaciones le habÃa enseñado que la esencia del mundo no es un estado estático mecánico. El mundo está en continuo cambio, en transformación permanente. Todo lo que existe está condenado a morir precisamente por el hecho de existir, porque el nacimiento y la muerte, aunque opuestos entre sÃ, están necesariamente vinculados el uno con la otra. El hecho de que perezca todo lo que es, no es razón para decir que «todo es vano»; el mismo Libro de las Mutaciones demuestra que todo cambio se realiza siguiendo unas leyes fijas. El Libro de las Mutaciones abriga el concepto de que el mundo de las manifestaciones se basa enteramente sobre una polaridad de fuerzas opuestas, lo Creativo y lo Receptivo, el Uno y el Dos, la Luz y la Sombra, lo Positivo y lo Negativo, lo Masculino y lo Femenino, todo son manifestaciones de las fuerzas polares, las cuales originan cualquier tipo de cambio o transformación. No hay que imaginarse estas fuerzas como principios originales estáticos. La concepción del Libro de las Mutaciones está muy lejos del dualismo cósmico. Tales fuerzas, por el contrario, se encuentran en un continuo estado de transformación. El Uno se desdobla y se convierte en Dos, y el Dos se repliega para convertirse en Uno. Lo Creativo y lo Receptivo se unen y engendran el mundo. Lao-Tsé también dice que el Uno genera el Dos, que el Dos genera el Tres, y que el Tres genera todas las cosas. El Libro de las Mutaciones nos lo muestra gráficamente: la lÃnea continua de lo Creativo se une con la lÃnea discontinua de lo Receptivo para formar los ocho trigramas originales, cuyas combinaciones forman el entero universo de las posibilidades circunstanciales.