Wen-tzu
Wen-tzu Cuando hay animales salvajes en las montañas, a causa de ellos no se cortan los árboles; cuando hay insectos que pican en un jardín, a causa de ellos las flores no se cogen; cuando hay ministros sabios en una nación, mantienen a los enemigos a mil leguas.
Quienes alcanzan el Camino son como los puntos de suspensión en los que se mantienen los ejes, que no se mueven pero llevan los carros durante mil leguas, dando vueltas sin cesar en una fuente inagotable.
Así, si se elige al malvado para ayudar al honrado, no se va a ningún lado; si se elige al honrado para ayudar al malvado, no simpatizarán.
Cuando extiendes una red por donde van a pasar los pájaros, lo que caza un pájaro es únicamente uno de los agujeros de la red, pero si haces una red con solo un agujero nunca cazarás un pájaro.
Así, los acontecimientos tal vez sean imposibles de prever, las cosas pueden ser imposibles de predecir. Por ello, los sabios nutren el Camino y esperan la ocasión.
Quienes desean pescar peces primero cavan un canal; quienes desean atraer a pájaros primero plantan árboles. Cuando se ha acumulado el agua, se reúne a los peces; cuando los árboles florecen, se reúnen los pájaros. Quienes intentan pescar peces no cavan en las profundidades, quienes intentan cazar monos no trepan a los árboles; simplemente les dan lo que les gusta.