Wen-tzu
Wen-tzu Si uno se vuelve hacia la bondad, no se siente resentido aunque no vaya demasiado lejos; si uno no se vuelve hacia la bondad, aunque sea leal, favorece el odio. Por ello, sentir resentimiento hacia los demás no es tan bueno como sentir resentimiento hacia uno mismo; buscar en los demás no es tan bueno como buscar en uno mismo. Las voces se llaman a sí mismas, las letras se buscan a sí mismas, los nombres se dirigen a sí mismos, la gente se gobierna a sí misma. Cada cosa es sí misma. Si blandes un instrumento puntiagudo y te hieres, o manejas una espada y te cortas, ¿cómo puedes culpar a los demás por esto? Por ello, las personas ideales son siempre cuidadosas sobre las sutilezas.
Todos los seres portan el yin y abrazan el yang, con una energía que madura hacia la armonía. La armonía mora en el centro. Por ello, los frutos de los árboles crecen en el corazón, los frutos de los arbustos crecen en la vaina, los huevos y los embriones crecen en el centro. Lo que no crece ni en el huevo ni en el embrión necesita el tiempo justo.
Cuando el terreno es llano, el agua no fluye; cuando los pesos son iguales, una balanza no se inclina. El nacimiento y el desarrollo de los seres se produce cuando nacen y se desarrollan a través de la sensibilidad.
97Lao Tse dijo: