Wen-tzu
Wen-tzu Los señores tienen nombres, pero nadie sabe su verdadera condición. Los señores valoran su virtud, los reyes valoran su justicia, los hegemónicos comprenden los designios.
El Camino de los sabios carece de posesividad hacia ninguna cosa. Sólo después de que el Camino se estrecha es cuando concede el conocer; es sólo después de que se diluye la virtud cuando concede el castigo; es sólo después de que la percepción se hace superficial cuando concede el examen.
Cuando se permite que el conocimiento domine, hay perturbación en la mente. Cuando se permite que el castigo domine, hay amargura entre gobernantes y gobernados. Cuando se permite que el examen domine, los de abajo buscan mejorar el servicio de los de arriba, haciéndose así corruptos.
Por ello, los sabios evolucionan de acuerdo con el cielo y la tierra; así, sus virtudes cubren como el cielo y soportan como la tierra. Guían a la gente de acuerdo con los tiempos, así, su modo de vida es rico. Enriquecen su modo de vida, y la gente está en orden; aunque fueran sabios espirituales, ¿por qué deberían cambiar esto?