Wen-tzu
Wen-tzu
152Lao Tse dijo:
Los dirigentes iluminados de los antiguos tiempos limitaban lo que tomaban de sus súbditos y eran moderados en su propia manera de vivir. Antes de tomar nada aseguraban las rentas anuales: midiendo lo almacenado por el pueblo, cobraban impuestos solo después de determinar si había excedentes o déficit. De esta forma, podían participar de lo que recibían del cielo y la tierra, y evitar las pesadumbres del hambre y del frío. Su compasión por el pueblo era tal que no condimentaban sus propios alimentos si existía algún hambriento en el país, y no llevaban prendas de cuero si había gente que pasaba frío. Compartían los mismos dolores y alegrías que el pueblo, por tanto, no había menesterosos en el país.
Los gobernantes ignorantes no son así: toman del pueblo sin calcular su fuerza, buscan obtener de sus súbditos sin medir sus graneros. Hombres y mujeres no pueden atender a su arar y a su tejer, porque tienen que satisfacer las demandas de los gobernantes; sobre explotada su fuerza y agotada su riqueza, cada mañana están inseguros de poder sobrevivir ese día. Los gobernantes y sus súbditos se odian entre sí.