Wen-tzu
Wen-tzu AsÃ, quienes alcanzan el Camino de la vida, inevitablemente se vuelven grandes aunque sean pequeños; quienes tienen signos de morbosidad inevitablemente fracasan aunque por el momento tengan éxito. Cuando una nación está moribunda, la grandeza no es suficiente para basarse sólo en ella; pero si allà dentro se sigue el Camino, incluso una pequeña nación no debe de ser menospreciada.
AsÃ, la supervivencia se encuentra en el logro del Camino, no en la pequeñez; la ruina se encuentra en la pérdida del Camino, no en la grandeza. Los gobernantes de un paÃs confuso se esfuerzan por ensanchar el territorio, no por la humanidad y la justicia; luchan por conseguir elevadas posiciones, no por el Camino y la virtud. Esto es abandonar los medios de sobrevivir y crear las causas de la destrucción.
Si perturban las luces del sol, la luna y las estrellas arriba, y pierden los corazones de las masas del pueblo abajo, ¿quién no podrÃa culparles? Por ello, quienes examinan el ser no lo atribuyen a otros.
Cuando quienes actuaban como dirigentes en antiguos tiempos lo practicaban profundamente, a esto se llamaba el Camino y virtud; cuando lo practicaban superficialmente, a esto se le llamaba humanidad y justicia; cuando lo practicaban ligeramente, a esto se le llamaba cortesÃa y conocimiento.