Wen-tzu
Wen-tzu El pueblo es para un gobernante como los cimientos para una ciudadela, como las raíces para un árbol. Si las raíces son profundas, el árbol es estable; si los cimientos son gruesos, el edificio que está encima es seguro.
Así, cualquier asunto que no está enraizado en la virtud del Camino no puede ser tomado como norma; las palabras que no están de acuerdo con los antiguos reyes no pueden ser tomadas como guía. El arte de la charla fácil a partir de una sola acción o de una sola obra no es el Camino comprensivo para el mundo.
157Lao Tse dijo:
La manera de gobernar al pueblo es como la de un experto conductor de carros: ajusta los frenos y las bridas adecuadamente, permanece dentro en el centro, y por fuera se armoniza con la voluntad de los caballos; por ello, puede ponerse en ruta y recorrer largas distancias, conservando energía sobrante, yendo y viniendo de un lado para otro a voluntad propia. Esta es la verdadera realización del arte.