Wen-tzu
Wen-tzu Después se da la orden en estos términos: «El gobierno de ese paÃs se ha rebelado contra el cielo y la tierra, insultando a espectros y espÃritus; sus juicios legales son injustos y asesina a los inocentes. Ha de ser castigado por la Naturaleza, como enemigo del pueblo».
La llegada de los ejércitos es para derribar al injusto y emancipar al virtuoso. Si existen algunos que se atreven a oponerse al Camino del Cielo, bandidos que perturban al pueblo, han de morir y sus clanes han de ser destruidos. A quienes capitulan con sus familias se les debe dar derecho a sus casas; quienes capitulan con sus aldeas deben ser recompensados con sus aldeas. Quienes capitulan con sus circunscripciones deben ser puestos al frente de sus circunscripciones; quienes capitulan con sus provincias deben ser nombrados señores de sus provincias.
Conquistar un paÃs no es afectar a las masas, sino destronar al gobernante y cambiar el gobierno, honrar a los caballeros destacados, conferir distinciones a los sabios y a los virtuosos, ayudar a los huérfanos y a las viudas, aliviar a los pobres e indigentes, liberar a los prisioneros y recompensar a los que tienen mérito. Entonces los campesinos abrirán las puertas y darán la bienvenida a los ejércitos invasores, preparándoles comida, temiendo sólo el que no vengan.