Wen-tzu
Wen-tzu Son virtuosos y cierran sus sentidos, dejan de lado sus aspiraciones e intenciones, abandonan su brillo intelectual y retornan a la vastedad en donde no existe el conocimiento consciente, vagan más allá del polvo y de la suciedad, andan errantes en el reino en donde no existe ninguna preocupación, beben en la oscuridad y vomitan luz, y están en armonía con todos los seres y todas las cosas.
Por ello, cuando se dispersa el Camino, se convierte en virtud, cuando se desborda la virtud; se convierte en humanidad y obediencia. Cuando la humanidad y la obediencia se establecen, el Camino y la virtud pasan de moda.
17Lao Tse dijo:
Quienes tienen el espíritu disperso son floridos en su discurso. Aquellos cuya virtud ha sido extirpada son hipócritas en sus acciones. Cuando brota la vitalidad interna de manera que el discurso y la acción son visibles en el mundo externo, no se puede evitar servir a las cosas con el propio cuerpo.
La vitalidad puede ser agotada por la tristeza, pero no hay un fin para la actividad: si a lo que te atienes es incierto, en el mundo externo te entregarás de manera indiscriminada a las modas mundanas.