Figaro

Figaro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Excúsase al principio; pero si había de comer solo… un amigo a quien esperaba no viene.

—Vaya comeré con ustedes —dice por fin y se sienta.

¡Cuán ajenos estaban sus convidadores de creer que habían de comer con él! El sin embargo, sabía desde la víspera que había de comer con ellos: los oyó convenir en la hora, y es hombre que come los más días de oídas, y algunos por haber oído.

¿Qué pareja es la que sin mirar a un lado ni a otro pide un cuarto al mozo y…? Pero es preciso marcharnos, mi amigo y yo hemos concluido de comer: cierta curiosidad nos lleva a pasar por delante de la puerta entornada donde ha entrado a comer sin testigos aquel obscuro matrimonio… sin duda… Una pequeña parada que hacemos alarma a los que no quieren ser oídos, y un portazo dado con todo el amor propio de un misántropo nos advierte nuestra indiscreción y nuestra impertinencia.

—Paciencia —salgo diciendo—; todo no se puede observar en este mundo; algo ha de quedar obscuro en un cuadro: sea esto lo que quede en negro en este artículo de costumbres de la Revista Española.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker