Figaro
Figaro —Es verdad: fue al corregimiento, y de allÃ… pasó después a la censura eclesiástica; por más señas que fue a un excelente padre, y en un momento, esto es, en un par de meses, la despachó: volvió al corregimiento y fue de allà a la censura polÃtica; en una palabra, ello es que en menos de medio año salió prohibida.
—¡Prohibida!
—SÃ, señor, y yo no sé a la verdad… porque mi comedia…
—Diga usted que hicieron bien, señor FÃgaro: ¡éste escribe siempre con una intención!, lo que ha mamado en sus libros… baste con decirle a usted que su madre se morÃa de risa al leerla, y yo lloraba de gozo… hubo que rehacerla… y por fin se logró que pasara la nueva.
—¡Hola!