Figaro
Figaro Por último, tiende la vista por doquiera: una lucha cuasi eterna en Europa de dos principios: reyes y pueblos, y el cuasi triunfante de ella y resolviéndola con su justo medio de tener cuasi reyes y cuasi pueblos. Época de transición, y gobiernos de transición y de transacción: representaciones cuasi nacionales, déspotas cuasi populares: por todas partes un justo medio, que no es otra cosa que un gran cuasi mal disfrazado.
—¡Oh!, dejadme respirar, por Dios; estoy cuasi mareado.
Plutarco ha dicho que los pueblos serÃan felices cum reges philosopharentur, aut cum philosophi regnarent. Respetando la opinión de Plutarco, yo me atreverÃa a decir que los pueblos no serán nunca felices, ni más ni menos que los individuos que los componen. Pero pudieran al menos ser hombres y ser pueblos si no fueran en el dÃa cuasi-nada. Luchando entre principios contrarios, sufren el tormento del que descuartizan cuatro caballos que corren en direcciones opuestas.
Concluido este cuasi sermón, cesé de oÃr: y a poco cesé de ver: dejado de la mano del ser fantástico que me sostenÃa sobre Babel la nueva, volvà a caer en ParÃs, donde me encontré rodeado entre la confusión de palabras vestidas de frac y de sombrero, que a pie y en coche corren las calles de la gran capital. Volvà a ver los hombres de nuevo, grandes como no son; y abrà los ojos buscando mi cicerone.