Fearless
Fearless No la declarada con espadas y estandartes. No aún. Esta es más silenciosa, más cruel. La guerra de los susurros, de los ojos que te siguen, de las paredes que escuchan.
Paedyn ya no finge no tener miedo. Vive con él, lo respira. Cada movimiento dentro del castillo puede ser el último. Y aunque el consejo insiste en mantener la boda, ella sabe que lo que se avecina no puede detenerse con anillos ni promesas.
Kitt se vuelve cada vez más hermético. La presión lo consume. Sus decisiones son rápidas, frÃas, calculadas. Quiere salvar su reino, pero empieza a parecerse demasiado al hombre que destruyó el anterior.
—Tú dijiste que todo serÃa diferente —le reclama Paedyn una noche, frente al mapa de Ilya.
—Y lo será.
—¿A qué costo?
—Al que sea necesario.
La brecha entre ellos crece.
Kai, por otro lado, se convierte en su sombra. Pero ya no es solo un guardián. Es un compañero. En las madrugadas, estudian rutas de escape. En las tardes, leen documentos secretos del consejo. Y en las noches, se pierden en silencios que dicen demasiado.
—¿Sabes qué me da miedo? —dice ella una noche, con los ojos clavados en la bóveda estrellada del techo.