El arco iris
El arco iris Alrededor de 1840 se construyó un canal que atravesaba los prados de la granja Marsh, para comunicar las minas de carbón recién abiertas en el valle del Erewash. Un muro alto contenía el canal que surcaba los campos, pasaba cerca de la casa y cruzaba la carretera por debajo de un recio puente.
Así, la granja quedó separada de Ilkeston y encerrada en el pequeño lecho del valle, que terminaba en la bulliciosa colina y la aguja de la iglesia de Cossethay.
Los Brangwen recibieron una buena suma de dinero por esta violación de sus propiedades. Poco después se abrió una mina de carbón al otro lado del canal y, más tarde, el ferrocarril de la Región Central cruzó el valle, a los pies de Ilkeston, con lo que la invasión fue entonces completa. El pueblo creció a buen ritmo, y los Brangwen siguieron ocupados en la producción de víveres y se enriquecieron: se convirtieron casi en comerciantes.
Pese a todo, la granja Marsh continuó alejada y sin cambios, en el lado antiguo y tranquilo del muro del canal, en el soleado valle por el que las aguas lentas discurrían en compañía de imponentes alisos y el camino pasaba por debajo de los fresnos más allá de la cancela del jardín de los Brangwen.
