El arco iris
El arco iris Había entre el hermano mayor y el menor un amor casi apasionado. Tom cuidaba de Fred con la generosidad y la atención conmovedora de una mujer. Fred veía a Tom como un ser milagroso al que aspiraba a parecerse cuando fuera mayor.
Así, tras la partida de Anna, la granja cobró una tonalidad nueva. Los hermanos eran dos caballeros. Tom tenía un temperamento singular y había llegado lejos; Fred era sensible y aficionado a la lectura, reflexionó primero sobre Ruskin y más tarde se interesó por la literatura agnóstica. Como todos los Brangwen, era muy suyo, aunque sociable y benévolo con los demás, exageradamente respetuoso con todos.
Tenía una amistad bastante incómoda con uno de los hijos de los Hardy, del Hall. A pesar de que las dos familias eran distintas, los jóvenes se trataban tímidamente en pie de igualdad.
Era el joven Tom Brangwen, con sus pestañas oscuras y su hermoso tono de piel, su temperamento inescrutable y tranquilo, su extraño sosiego y su aire de persona entendida, además de su posición en Londres, quien parecía realzar el elemento superior y distintivo de la granja Marsh. Su presencia, impecablemente vestido, sereno y afable, aunque también muy distante con todos, incomodaba a los demás: sus conocidos de Cossethay e Ilkeston lo adscribían a un mundo diferente y remoto.