La serpiente emplumada

La serpiente emplumada

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO XVIII

AUTO DE FE

Ramón vio a Carlota y sus hijos en la ciudad, pero fue una reunión bastante estéril. El chico mayor estuvo sencillamente incómodo en presencia de su padre, pero el joven Cipriano, que era delicado y muy inteligente, mostró a su progenitor cierto altivo desagrado.

—¿Sabes qué se está cantando, papá? —preguntó.

—No sé todo lo que se canta —contestó Ramón.

—Cantan... —el chico vaciló, y luego, con su voz clara y joven, entonó, al son de La Cucaracha*:

«Don Ramón no bebe, no fuma

Doña Carlota desearía que lo hiciera.

Va a lucir el manto azul celeste

Que ha robado a la Madre de Dios.»

—No, no es cierto —dijo Ramón, sonriente—. El mío tiene una serpiente y un pájaro en el centro, y zigzags negros y un fleco rojo. Sería mejor que vinieras a verlo.

—¡No, papá! ¡No quiero verlo!

—¿Por qué no?

—No quiero mezclarme en este asunto. Nos hace parecer ridículos a todos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker