La serpiente emplumada
La serpiente emplumada TERESA
Ramón sorprendió un poco a Kate contrayendo segundas nupcias un par de meses después de la muerte de doña Carlota. La novia era una joven de unos veintiocho años llamada Teresa. Se celebró una discreta boda civil, y Ramón llevó a su nueva esposa a Jamiltepec.
La conocía desde que era niña, porque había nacido en la famosa hacienda de Las Yemas, a unos veinte kilómetros de Jamiltepec, tierra adentro. Don Tomás, su padre, había sido un fiel amigo de los Carrasco.
