Tu me acariciaste y otros cuentos
Tu me acariciaste y otros cuentos —Él es muy bueno y fuerte, pero necesita una mujer juiciosa que le cuide.
Ese era el veredicto amistoso de las mujeres respecto a él. Le halagaba, le complacÃa, le mortificaba.
Habiéndose divorciado de una esposa encantadora e inteligente que habÃa tenido esta opinión de él durante diez años, y finalmente cansado de este juicioso y protector juego, su valentÃa era fundamental.
—Me gustarÃa arrojar a Jimmy al mundo, pero sé que el pobrecito irá a caer en el regazo de cualquier mujer. Eso es lo peor de él. Si pudiera estar solo al menos diez minutos… Pero no puede. Al mismo tiempo, hay algo delicado en él, algo extraño.
Este habÃa sido el resumen de Clarissa mientras flotaba en los brazos del joven rico americano. El joven rico americano se enfadaba cuando se mencionaba el nombre de Jimmy. Clarissa era ahora su esposa. Pero algunas veces hablaba como si todavÃa estuviese casada con Jimmy.
