Tu me acariciaste y otros cuentos
Tu me acariciaste y otros cuentos Virginia Bodoin tenÃa un buen trabajo: era jefa de departamento en una oficina estatal, tenÃa una posición de responsabilidad, y ganaba, para imitar a Balzac y ser preciso, setecientas cincuenta y cinco libras al año. Esto ya era algo. Raquel Bodoin, su madre, tenÃa una renta de unas seiscientas libras al año, de las que habÃa vivido en las capitales de Europa desde la desaparición de su nunca importante marido.
