Las 38 Cartas de John D. Rockefeller a su Hijo
Las 38 Cartas de John D. Rockefeller a su Hijo En medio de todo el ruido del éxito, nunca descuides a los que te aman sin condiciones. Tu familia es tu raíz, tu sostén emocional, tu punto de regreso cuando el mundo se vuelve incierto. El dinero no reemplaza un abrazo sincero, ni los logros suplen un hogar en paz. Dedica tiempo, muestra amor y sé presente. El éxito verdadero incluye a los tuyos. Si pierdes tu familia por ganar el mundo, no has ganado nada.
Lo que piensas de ti mismo importa más que lo que el mundo ve.
Querido John,
Es fácil construir una apariencia, pero vivir con paz requiere integridad interior. No vivas para agradar a los demás; vive para no decepcionarte a ti mismo. La conciencia tranquila es el mejor descanso que puedes tener. Puedes esconder muchas cosas al mundo, pero nunca a tu propio juicio. La verdadera reputación empieza en lo privado. Sé el mismo hombre cuando nadie te ve. El reflejo del espejo más honesto es el que te devuelve tu alma.
El verdadero éxito mejora tu carácter, no lo reemplaza.
Querido John,
