Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 Mis felicitaciones igualmente por la forma ingeniosa en que usted le probó al presidente del Consejo que yo no era el asesino del señor Kesselbach. Su demostración fue clara, lógica, irrefutable y, lo que es más importante, verídica. Como usted ya sabe, yo no mato. Gracias por haberlo establecido así en esta ocasión. La estima de nuestros contemporáneos y la de usted, querido señor y amigo, me son indispensables.
En compensación permítame ayudarle en la persecución del monstruoso asesino y de prestarle mi hombro en el asunto Kesselbach. Asunto muy interesante, créamelo usted; tan interesante y tan digno de mi atención, que salgo del retiro en que yo vivía desde hace cuatro años entre mis libros y con mi buen perro Sherlock, toco a rebato llamando a todos mis camaradas y me lanzo de nuevo a la lucha.
¡Qué vueltas tan inesperadas da la vida! Heme aquí convertido en colaborador de usted. Tenga la seguridad, querido señor y amigo, que me felicito de ello y que aprecio en su justo valor este favor del Destino.
Firmado: Arsenio Lupin.