Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —La señorita Genoveva Ernemont vive del otro lado de la carretera…, en una callejuela que corre hacia pleno campo; y en esa callejuela, en la tercera casa a la derecha. Tiene allà una escuela libre y gratuita para niños retrasados. Su abuela, la señora Ernemont, vive con ella.
—Y conforme a lo que tú me has escrito, ¿Genoveva Ernemont y la señora Kesselbach se conocen ya?
—SÃ, la muchacha ha ido a pedirle a la señora Kesselbach ayuda para su escuela. Debieron de agradarse mutuamente, pues he aquà que hace cuatro dÃas que salen juntas al parque de Villeneuve, del cual el jardÃn de la casa de retiro no es más que una dependencia.
—¿A qué hora salen?
—De cinco a seis. A las seis exactamente, la joven regresa a su escuela.
—Entonces, ¿tú has organizado la cosa?
—Para hoy a las seis. Todo está listo.
—¿Y no habrá nadie?
—No habrá nadie en el parque a esa hora.
—Muy bien. Estaré allÃ. Vete.
Le hizo salir por la puerta del vestÃbulo, y, regresando luego a la sala de espera, llamó.
—Los hermanos Doudeville.
Entraron dos jóvenes vestidos con una elegancia un poco rebuscada, de ojos vivos y aspecto simpático.