Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Yo tampoco lo dudo —exclamó Valenglay levantándose de su asiento—, y le presento a usted todas mis excusas, mà querido Lenormand, y mi humilde confesión: yo estaba a punto de largarlo a usted…, pero por completo. Mañana espero al prefecto de PolicÃa y al señor Weber.
—Ya lo sabÃa, señor presidente.
—Es imposible.
—De otro modo, ¿me hubiera molestado yo? Hoy usted ve mi plan de batalla. De un lado, tiendo mis trampas en las que el asesino acabará por caen Pedro Leduc o Steinweg me lo entregarán. Y del otro lado rondo en torno a Lupin. Dos de sus agentes están a sueldo mÃo y él los cree sus más fieles colaboradores. Además, él trabaja para mÃ, puesto que persigue como yo al autor del triple asesinato. Solamente que él se imagina que me la está jugando y soy yo quien se la está jugando a él. Por tanto, yo triunfaré, pero con una condición.
—¿Cuál?
—Que yo tenga las manos libres y que pueda actuar según las necesidades del momento, sin preocuparme del público que se impacienta ni de mis jefes que intrigan contra mÃ.
—Convenido.
—En ese caso, señor presidente, de aquà a algunos dÃas yo habré vencido… o estaré muerto.
* * *