Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Chusco o no, señor, asà será. Mi proceso, el hecho de saber si yo he matado o no, la investigación de mis antecedentes, de mis delitos o mis andanzas pasadas, constituyen otras tantas paparruchas con las cuales le permito a usted que se distraiga, a condición, sin embargo, de que usted no pierda de vista, ni por un instante, el objeto de su misión.
—¿Y cuál es mi misión? —preguntó el señor Formerie, manteniendo el tono burlón.
—La de sustituirme a mà en mis investigaciones relativas al proyecto del señor Kesselbach y especialmente en descubrir el paradero del señor Steinweg, ciudadano alemán, raptado y secuestrado por el fallecido barón Altenheim.
—¿Qué historia es esa que usted cuenta?
—Esta historia es de aquellas que yo guardaba para mà cuando yo era… o más bien, cuando creÃa ser el señor Lenormand. Una parte de ella se desarrolla en mi despacho cerca de aquÃ, y Weber no debe desconocerla enteramente. En una palabra, el viejo Steinweg conoce la verdad sobre ese misterioso proyecto que el señor Kesselbach perseguÃa, y Altenheim, que estaba igualmente sobre la pista, ha hecho desaparecer al señor Steinweg.
—No se escamotea a una persona de esa manera. Ese Steinweg tiene que encontrarse en alguna parte.
—Seguramente.
—¿Y sabe usted dónde?