Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 Sólo su propio interés había llevado cerca de la señora Kesselbach al príncipe Sernine. Pero luego le había retenido cerca de ella una inmensa necesidad de dedicarse a esa dama.
Hoy día, cuando el príncipe Sernine ya no es más que Arsenio Lupin, éste pide a la señora Kesselbach que no le niegue el derecho a protegerla desde lejos, y en la misma forma en que se protege a una persona a la que nunca más se volverá a ver.
Sobre la mesa había algunos sobres. Tomó uno de ellos, luego dos, pero cuando estaba cogiendo un tercero, descubrió una hoja de papel blanco cuya presencia le sorprendió y sobre la cual había pegadas palabras que visiblemente habían sido recortadas de un periódico. Lupin descifró el texto siguiente:
La lucha contra Altenheim no te dio resultado. Renuncia a ocuparte de este asunto, y entonces yo no me opondré a tu fuga. Firmado: L. M.
Una vez más experimentó el sentimiento de repulsión y de terror que le inspiraba aquel ser desconocido y fabuloso… La sensación de asco que se siente al tocar a un animal venenoso, a un reptil.
«Otra vez él… E incluso aquí», se dijo Lupin.