Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes El número 514, serie 23
El 8 de diciembre del año pasado, el señor Gerbois, profesor de matemáticas en el Liceo de Versalles, descubrió entre el batiburrillo de una tienda de compraventa, un pequeño secrétaire de caoba que le agradó por la variedad de sus gavetas.
«He aquà lo que necesito para el cumpleaños de Suzanne», pensó.
Y como se las ingeniaba, en la medida de sus modestos recursos, por complacer a su hija, le quitó el precio y pagó la suma de sesenta y cinco francos.
Cuando daba su dirección, un joven de aspecto elegante y que hacÃa un buen rato iba husmeando de un lado para otro, vio el mueble y preguntó:
—¿Cuánto?
—Está vendido —replicó el dueño de la tienda.
—¡Ah!… ¿Al señor, quizá?
El señor Gerbois saludó y, tanto más contento por haber comprado un mueble que le gustaba a un semejante, se retiró.
Pero no habÃa dado diez pasos en la calle cuando se le unió el joven, el cual, con el sombrero en la mano y un tono de perfecta cortesÃa, le dijo:
—Le ruego que me perdone, señor. Pero voy a hacerle una pregunta indiscreta… ¿Buscaba ese secrétaire con mayor interés que cualquier otra cosa?
