Arsenio Lupin y la Aguja Hueca
Arsenio Lupin y la Aguja Hueca De César a Lupin
«¡Qué diablo! Yo, Arsenio Lupin, necesité diez días. Y tú necesitarás diez años.»
Esa frase, pronunciada por Lupin a la salida del castillo de Vélines, ejerció gran influencia sobre el proceder de Beautrelet. Muy tranquilo en el fondo y siempre dueño de sí, Lupin tenía, no obstante, expansiones como esa un poco románticas, teatrales a veces y de muchacho, en las cuales se le escapaban ciertas confesiones, ciertas palabras de las que un joven como Beautrelet podía sacar provecho.
