Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin »Todo cuanto puedo decir, por el momento, es que estas cartas fueron confiadas por el agonizante a uno de sus amigos más fieles, y que, a causa de ello, ese amigo tuvo que sufrir las pesadas consecuencias de su devoción. Espionaje, investigaciones domiciliarias, nada le fue ahorrado.
»He dado orden a los dos mejores agentes de mi policÃa secreta para que reanuden los trabajos de investigación sobre esa pista, desde su punto inicial, y no dudo que, antes de dos dÃas, no me encuentre en condiciones de aclarar este apasionante misterio.
Arsenio Lupin.»
AsÃ, pues, era Arsenio Lupin quien dirigÃa el asunto. Era él quien, desde el fondo de su prisión, ponÃa en escena la comedia o la tragedia que habÃa sido anunciada en la primera nota. ¡Qué aventura! HabÃa un regocijo general. Con un artista como él, el espectáculo no podÃa carecer de lo pintoresco y lo imprevisto.
Tres dÃas más tarde podÃa leerse en el Grand Journal: