Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –A ninguna, pero, de todos modos, me permitirÃa hacerle a usted esta pregunta: ¿De qué clase de herida murió Altenheim?
–De una herida en la garganta hecha con un cuchillo.
–¿Y dónde está ese cuchillo?
–No lo hemos encontrado.
–¿Y cómo es posible que no lo hayan encontrado, siendo yo el asesino, puesto que fui sorprendido al mismo lado del hombre a quien yo, según ustedes, he matado?
–Y, según usted, ¿quién es el asesino?
–No es ningún otro que el mismo que degolló al señor Kesselbach, a Chapman, etcétera. La naturaleza de la herida es prueba suficiente.
–¿Y por dónde cree usted que escapó el asesino?
–Por una trampa que usted puede descubrir en el propio salón donde se produjo la tragedia.