Poesia
Poesia ¡Oh ya seguro puerto
de mi tan luengo error! ¡Oh deseado,
para reparo cierto
del grave mal pasado,
5 reposo dulce, alegre, reposado!
Techo pajizo, adonde
jamás hizo morada el enemigo
cuidado[198], ni se asconde
invidia en rostro amigo,
10 ni voz perjura, ni mortal testigo;
sierra que vas al cielo
altísima, y que gozas del sosiego
que no conoce el suelo,
adonde el vulgo ciego
15 ama el morir, ardiendo en vivo fuego:
recíbeme en tu cumbre;
recíbeme, que huyo, perseguido,
la errada muchedumbre,
el trabajar perdido[199],
20 la falsa paz, el mal no merecido.
Y do está más sereno
el aire me coloca, mientras curo
los daños del veneno
que bebí mal seguro,
25 mientras el mancillado pecho apuro[200];
mientras que poco a poco
