Poesia
Poesia ¿Y dejas, Pastor Santo,
tu grey en este valle hondo, escuro,
con soledad y llanto;
y tú, rompiendo el puro
5 aire, te vas al inmortal seguro?
Los antes bienhadados,
y los agora tristes y afligidos,
a tus pechos criados,
de ti desposeídos,
10 ¿a dó convertirán[236] ya sus sentidos?
¿Qué mirarán los ojos
que vieron de tu rostro la hermosura,
que no les sea enojos?
Quien oyó tu dulzura,
15 ¿qué no tendrá por sordo[237] y desventura?
Aqueste mar turbado,
¿quién le pondrá ya freno?, ¿quién concierto
al viento fiero, airado?
Estando tú encubierto
20 ¿qué norte guiará la nave al puerto?
¡Ay, nube envidiosa[238]
aun d’este breve gozo! ¿qué te aquejas?
¿Dó vuelas presurosa?
¡Cuán rica tú te alejas!
