Poesia
Poesia ¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruido,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
5 los pocos sabios que en el mundo han sido!
Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
10 del sabio Moro, en jaspes sustentado.
No cura si la Fama[6]
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
15 lo que condena la verdad sincera.
¿Qué presta a mi contento[7]
si soy del vano dedo señalado;
si en busca d’este viento[8]
ando desalentado
20 con ansias vivas, con mortal cuidado?
¡Oh monte, oh fuente, oh río,
oh secreto[9] seguro, deleitoso!
Roto casi el navio,
a vuestro almo reposo[10]
25 huyo de aqueste mar tempestuoso.
Un no rompido sueño,
