Poesia
Poesia Sin embargo, sí parece posible una lectura más personal de esos textos, a condición de buscar en ellos no el registro de unos hechos, sino la huella de un carácter. La insatisfacción de las grandes odas parece corresponderse con el temperamento de fray Luis que, estando en la cárcel, solicita permiso para que la monja Ana de Espinosa le envíe «unos polvos que ella solía hacer y enviarme para mis melancolías y pasiones del corazón». Y el vigor estoico de muchos de sus versos cuadra bien con lo que sabemos del poeta, de sus virtudes y de los rasgos más difíciles de su carácter, de su admirable firmeza en la defensa de sus posturas, pero también de una obstinación y una rigidez no siempre tan intachablemente filosóficas como las de los sabios de sus composiciones.
Los principales temas de las odas de fray Luis han quedado ya expuestos en las páginas de la Introducción: la crítica de las pasiones, el elogio de la virtud, la búsqueda de la serenidad y sus caminos: el retiro, el ocio estudioso, la música, la armonía de los cielos y, en última instancia, la definitiva salvación religiosa.
