Poesia
Poesia Dámaso Alonso y, más recientemente, Vicente Cristóbal han estudiado una serie de esquemas compositivos que tienen también una clara raÃz horaciana. Son célebres, por ejemplo, los saltos lÃricos del poeta latino, que fray Luis imita con frecuencia. Una escena sombrÃa sigue repentinamente a otra llena de serenidad (por ejemplo, I, vv. 56-65); un consejo moral, a una estampa de la naturaleza (XI, vv. 1-20); una estrofa exclamativa, a otra de carácter descriptivo (III, vv. 31-40, o XIII, vv. 26-35). De procedencia horaciana es también el frecuente diálogo con un «tú» al que se dirigen los versos; o la tendencia a terminar el texto con las palabras de un personaje reproducidas en estilo directo. Valgan como ejemplos la oda VI, que se interrumpe con las súplicas de la Magdalena; o la XII, en la que el poeta cede la voz al sabio torturado por el tirano.
Siguiendo el ejemplo de Garcilaso (y el más lejano de Bernardo Tasso), fray Luis escribe prácticamente todas sus odas en liras o estrofas aliradas. Con sus cinco versos, la lira obliga a la brevedad y la condensación sintáctica, rasgos que efectivamente encontramos en la poesÃa de fray Luis. Sólo tres de sus composiciones se apartan de esa forma métrica: la XVII, que es, en realidad, una elegÃa en tercetos encadenados; la XXI, que es una canción italiana en estancias; y la XXIII, que está formada por dos quintillas.
