La maquina de asesinar

La maquina de asesinar

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XVI IDILIO EN LA NIEVE

A partir de entonces, la conducta de Cristina le pareció completamente natural.

Seguramente se había dado cuenta —a su costa, como lo atestiguaban las primeras huellas de la espantosa aventurad— de que resistirse a la voluntad desatentada del autómata no podía conducir más que a una catástrofe…

Y le habría seguido aparentando buena voluntad y para no dejar entregada a sí misma aquella terrible máquina con cerebro de asesino. Porque Jaime no podía olvidar que Cristina no dudaba de que la culpabilidad de Benito Masson era cierta…

¡Pobre y adorada Cristina!… Teniendo semejante convencimiento, ¿qué heroísmo no necesitaría para vivir sonriendo en tan temible compañía?… Tendría que acatar la voluntad de Gabriel, el cual pasaría el tiempo vigilándola, prohibiéndole todo gesto, todo paso que pudiera facilitar una pista y romper la intimidad que no se había atrevido a esperar en la vida normal y con asqueroso rostro y que debía a la sublime aventura…

Y he aquí que Cristina había encontrado o que deseaba enviar a Jaime, a través del espacio, aquella llamada: ¡Beigneville!…, que solamente podía comprender él…

Aquel llamamiento le había conmovido como una onda hertziana que encuentra su receptor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker