La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet »En suma, les ofreceremos un albergue confortable, incluso brillante, con horizontes, puestas de sol, perspectivas, estrellas, acantilados, mirtos, finos vinos, novelas, flores, pájaros, en fin, el ambiente en que estos señores conciben todas sus insípidas fantasmagorías. ¡Y puesto que se obstinan, a pesar de la evidencia, en creer aún en lo Misterioso! ¡Que se entreguen a lo Misterioso!
»De manera que en el momento en que menos lo piensen,
¡¡¡kraaaaaaak!!!
¡nos habremos librado de ellos! Y nos frotaremos alborozadamente las manos con la noticia, deseándoles buen viaje a la morada de Plutón.
»De esta manera, esas periódicas intervenciones del Absurdo, esos sobresaltos de las últimas fuerzas ciegas de la Naturaleza serán utilizadas y racionalizadas… Similia similibus.
«Calculándolo todo, se produciría un ahorro: en la superficie del globo nos quedaría material para renovar de cuando en cuando esta especie de purga social.