Aurora esplendida

Aurora esplendida

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Daylight tenía el don de la profecía. Su alcance era limitado, pero lo que veía, lo veía en grande. Su cerebro era ordenado- metódico, su imaginación práctica y no soñaba por soñar. Al imaginarse una febril metrópoli en lo que era un desierto boscoso y cubierto de nieve, comenzaba suponiendo descubrimientos aurí. feros importantes, previendo muelles para los vaporcitos, ase- rraderos, almacenes, en un palabra, todas las necesidades de una gran población minera cn el lejano norte.

Eso era, a su vez, el simple marco para algo mayor, a saber- para el despliegue de su temperamento. Las oportunidades se presentaban en las calles, en los edificios y en las relaciones econó-micas y sociales de la ciudad de sus sueños- Era una mesa de juego mucho más grande. El límite sería el cielo, con las tierras del sur a un lado y la aurora boreal a otroEl juego sería grande, mayor de lo que jamás pudiera concebir un habitante del Yukon, y él, Burning Daylight, se cuidaría de ser uno de los jugadores.

Entretanto, no podía aducir más que la corazonada. Pero estaba en camino. De igual modo que habría arriesgado su última onza de oro en polvo en una jugada de póker, arriesgaría su vida y su esfuerzo en la corazonada de que el porvenir reservaba fantásticos descubrimientos en el río Superior.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker