Aurora esplendida
Aurora esplendida No perdieron tiempo. Hines y Finn, con sus perros y a media ración, tardaron dos dÃas en llegar a su destino. Al mediodÃa del tercero, llegó Elijah, anunciando no haber encontrado rastro alguno de anta; por la noche se presentó Daylight con la misma noticia.
Tan pronto como llegaban los hombres, comenzaban a rebuscar en la nieve alrededor del depósito o plataforma. Era ardua ta- rea, porque encontraban judÃas hasta a cien metros de distancia.
Trabajaron todo un dÃa para obtener un resultado lamentable, que demostró el carácter de los cuatro al dividirse las escasas libras de alimentos recuperadas. La mayor parte, exigua, quedó en poder de Daylight y Elijah. Los otros dos hombres encontra. rÃan pronto provisiones en su marcha por el Stewart, mientras los que se quedaban tendrÃan que sostenerse con lo recuperado, hasta el regreso de los primeros.
Además, los perros, recibiendo solamente unas onzas de judÃas como ración diaria, marcharÃan lentamente; y en caso de apuro, servirÃan de alimento a sus amos, lo cual no tendrÃan los hombres que se quedaron.
